Ir al contenido principal

Conoce a Hazel

Cuando Hazel fue remitida a St. Jude para el tratamiento de un tumor cerebral, ella y su familia encontraron esperanza a pesar de los desafíos que enfrentaban.

$

mensual

USD

Enviando su donación
 
Hazel, paciente de St. Jude, sentada en una silla roja, volteando hacia atrás y sonriendo.

Hazel, paciente de St. Jude

 
 
Hazel, paciente de St. Jude, con un vestido azul con estampado de arcoíris caminando de espaldas.

Hazel, paciente de St. Jude

 

La historia de Hazel

A Hazel le encanta el ballet, los arcoíris, las hadas y las sirenas. Pero lo que más adora en estos días es su hermanita, Eliza. Hazel ayuda a su mamá a cuidarla, eligiendo su ropa con la esperanza de que algún día puedan jugar juntas a disfrazarse.

“Ella quiere cargar a su hermana todos los días", dijo su mamá Hannah.

Para Hannah, ver a sus dos hijas juntas es un sueño hecho realidad.

 
 

En 2022, cuando Hazel tenía 2 años, sus padres notaron que tenía problemas para caminar de manera erguida. Durante una visita a un hospital local en Kentucky, los médicos le detectaron un tumor cerebral. Hazel debía someterse a una cirugía. Cuando sus padres la dejaron en la sala de preparación quirúrgica, se sintieron llenos de emociones.

 

 
Hazel, paciente de St. Jude, camina por el pasillo de St. Jude con sus padres.

Hazel, paciente de St. Jude con sus padres

 
 
Hazel, paciente de St. Jude, sentada en el regazo de su mamá en una sala de consulta en St. Jude.

Hazel, paciente de St. Jude, con su mamá

 

No sabíamos qué iba a pasar ni quién saldría (de aquella sala). Unas horas más tarde, nos enteramos de que Hazel se sobreponía, tan luchadora como siempre.

- David, el papá de Hazel

Los médicos lograron la extirpación, pero Hazel iba a necesitar más tratamiento para el tumor maligno, llamado meduloblastoma. Hazel fue referida a St. Jude Children's Research Hospital en Memphis, Tennessee.

 
 

En St. Jude, la niña recibió quimioterapia y luego radiación de protones. Hazel regresó a casa en septiembre de 2023 y acude a St. Jude cada tres meses para hacerse chequeos.

 

 
Hazel,  paciente de St. Jude, corta con tijeras de juguete en una sala de manualidades en St. Jude..
 
 

Las familias, como la de Hazel, nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación.

 
 

St. Jude es el lugar que le dio a Hazel una oportunidad en la vida. Todos nos conocían y nosotros los conocíamos a ellos, y fue increíble que nuestras necesidades se satisficieran a un nivel tan amplio. No se trataba solo de atención médica, sino que ellos se aseguraron de que tuviéramos lo necesario para cubrir las necesidades de Hazel.

- Hannah, la mamá de Hazel

 
Hazel, paciente de St. Jude, en los brazos de su padre, sonriendo.

Hazel, paciente de St. Jude con su papá

 
 
Hazel, paciente de St. Jude, es alzada por su madre, quien está de pie junto a su padre.

Hazel, paciente de St. Jude, con sus padres

 

St. Jude no descansará hasta que ningún niño muera de cáncer, sin importar dónde vivan.

Donar Ahora

Recibir Mensajes de Email y Texto

 
 

También te podría interesar ...

Close